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Museo del Eco

En colaboración con Julian Graff von der Schulenburg, 2006
Ubicación: Ciudad de México, México
Cliente: Museo del Eco

La idea es integrar el nuevo anexo con el contexto arquitectónico, reforzar y enriquecer su carácter experimental y revelar una imagen vital e inspiradora para la ciudad. CONTEXTO, continuidad y autonomía sutil. La nueva ampliación pretende integrarse con el contexto arquitectónico del Museo Experimental El Eco. Del edificio original parte la materialización, carácter y lenguaje artístico. Se trata de fusionar la parte joven y vieja en una nueva entidad sin negar el hecho de que es un agregado. CARÁCTER, una isla introvertida en el barrio, un estímulo a la vida de la ciudad. El Museo del Eco esconde un mundo introvertido dentro de una parte activa de la ciudad. La parte nueva persigue reforzar esa magia dentro del edificio continuando más allá en la profundidad del espacio existente. El anexo pretende evidenciarse en el contexto urbano: una gran pantalla perforada que cubre la única ventana hacia el exterior introduce un nuevo campo de proyección que habla de la vida y el uso dentro del museo. VOLUMEN, masa y vacío que refuerzan la presencia del patio Goeritz. El nuevo volumen es compacto y continúa con la altura de la pared adyacente al museo, creando una masa escultórica que cierra el tercer lado del patio, acentuando así la tipología del edificio FACHADA, reducción a dos aberturas. La parte nueva de la fachada tiene dos aberturas: la monumental puerta de acero exclusiva para la entrega de obras de arte y la pantalla de latón perforado del bar que proyecta una imagen intuitiva del espectáculo hacia la ciudad. CIRCULACIÓN, el espacio continuo como un generoso sistema de circulación. Los espacios principales del museo se encuentran al mismo nivel de los espacios existentes. Así se crea un área continua que permite que la circulación sea fácil y sin obstrucciones. La apertura que une al anexo con el espacio existente se muestra lo más pequeña posible. Una entrada secundaria al bar, a través de la pantalla de latón, permite el acceso independiente a éste para sus visitantes. USO, un gran espacio flexible para un museo experimental. El auditorio es un gran espacio de doble altura que recibe luz filtrada desde arriba a través de una ventana lateral. La intensidad de iluminación natural se puede ajustar mecánicamente a través de las pantallas perforadas en la ventana lateral superior. Mediante las grandes puertas giratorias, el espacio es flexible en cuanto a su tamaño y conexiones espaciales, permitiendo su uso como back stage; o escenario. Para subrayar la importancia del auditorio, la parte superior del espacio de doble altura está pintada de dorado, creando una cúpula que refleja luz y refuerza la atmósfera de fiesta.