Con el sistema constructivo vernáculo llantimuro, el proyecto reutiliza escombro y neumáticos para dar forma a una pendiente de más de 15 metros, hoy cubierta por miles de árboles, arbustos y suculentas. El objetivo del proyecto fue diseñar un espacio público que cumpliera un doble propósito: reducir la vulnerabilidad climática y favorecer la integración social mediante la asignación de espacio para la escorrentía del agua a lo largo del arroyo.